Un café con Catalina Cortizo, Quality Packaging Supervisor en Bolton Food

Empack: Catalina, cuéntanos un poco tu experiencia en Bolton Food y cómo es tu día a día dentro de la empresa.

Catalina: Mi experiencia en Bolton Food O Grove ha sido muy enriquecedora desde el primer día. Entré hace un año como Quality Packaging Supervisor y, desde entonces, he tenido la oportunidad de involucrarme directamente en procesos esenciales para garantizar la calidad de nuestros productos.

Mi día a día combina trabajo técnico, coordinación con distintos departamentos de la empresa y una parte importante de análisis. Por otro lado, me parece muy atractivo de este puesto el contacto con proveedores y con el equipo de producción para validar materiales e introducir mejoras en los envases y, por lo tanto, en el proceso. Además, como parte del área de calidad de envases también participo en la revisión y aprobación de nuevos diseños.

Es un trabajo dinámico, donde todos los días se aprende algo nuevo, no suele haber dos días iguales lo que me permite crecer profesionalmente.

Empack: Tras años de experiencia en este ámbito, ¿Qué proyectos te han supuesto un mayor reto o cuáles recuerdas especialmente y por qué?

Catalina:

A pesar de llevar relativamente poco en el sector, uno de los retos que considero más desafiantes ha sido afrontar la modernización que han experimentado las fábricas en los últimos años. Ha sido una gran transformación en muchos sentidos: procesos, metodologías de trabajo, tecnologías, ritmos de producción y formas de coordinación entre departamentos. Desde el área de Quality Packaging, este cambio ha supuesto replantear muchos procedimientos, entender nuevas dinámicas productivas y adaptarse a un entorno en constante evolución.

Este proceso ha requerido un aprendizaje continuo, tanto técnico como operativo. Hemos tenido que revisar materiales, reformular pruebas y validar envases en condiciones distintas a las que existían antes, lo que nos ha obligado a ser más flexibles y a anticiparnos a problemas que antes no existían. Para mí, uno de los mayores retos ha sido aprender a trabajar dentro de este nuevo contexto, entendiendo cómo cada ajuste en fábrica podía afectar al comportamiento de un envase.

A nivel profesional, este cambio global me ha permitido reforzar mi capacidad de adaptación y mi visión estratégica, y me ha demostrado lo importante que es estar abierta al aprendizaje constante en un sector que evoluciona tan rápido.

Empack: ¿Cuáles crees que son las mayores ventajas de contar con ferias como Empack para la industria de la alimentación y la visibilidad de la investigación en este sector en concreto?

Catalina:

Ferias como Empack sirven de punto de encuentro entre la industria, la innovación y la investigación, especialmente en un sector tan exigente como la alimentación. Una de sus principales ventajas es la posibilidad de conocer de primera mano nuevas tecnologías, materiales y soluciones de envases. Este tipo de eventos facilita el intercambio entre profesionales de distintos ámbitos generando un diálogo en el que se comparten tendencias, cambios normativos y problemas que son comunes en toda la industria. A mí personalmente me ha permitido descubrir proveedores y maquinaría que no estaban en mi radar y que son de gran interés para la industria en la que trabajo.

Catalina Cortizo, Quality Packaging Supervisor en Bolton Food

Empack: ¿Podrías decirnos 2 retos que maneja hoy en día la industria alimentaria en el ámbito de los envases sostenibles y la calidad de los mismos?

Catalina:

El primer gran reto es avanzar hacia envases cada vez más sostenibles sin comprometer la seguridad alimentaria ni la vida útil del producto. Tanto en Bolton como en mi experiencia previa en I+D en otra empresa del sector, he visto que sustituir materiales o reducir espesores implica un trabajo exhaustivo de validación para garantizar que las propiedades siguen siendo las óptimas. La presión por mejorar la reciclabilidad es enorme, pero no puede ir en detrimento de la conservación del alimento.

El segundo reto está en la estabilidad y consistencia de los propios materiales sostenibles aunque . Muchas alternativas nuevas todavía requieren optimización y ajustes para que su comportamiento industrial sea tan estable como el de los materiales tradicionales. Esto afecta a la maquinaria, a los procesos térmicos, al almacenamiento y a la logística. Además, los cambios normativos son constantes, lo que obliga a las empresas a adaptarse rápidamente.

Tampoco me puedo olvidar de los grandes cambios legislativos que estamos teniendo, que no solo aplican en el sector de la alimentación. Nuevas normativas como la directiva sobre “Green Claims” de la Unión Europea o nuestra propia legislación nacional cada vez son más exigentes, provocando que tengamos que hacer contiguos cambios en los diseños de nuestros envases.

En mi opinión, la industria debería equilibrar innovación, sostenibilidad y calidad, un gran desafío que implica gran investigación e inversión.

Empack: Finalmente, si tuvieras que darle un consejo a tu yo de hace 10 años, teniendo en cuenta los cambios imprevisibles a los que nos hemos enfrentado en estos últimos años, ¿cuál sería?

Carolina:

Si pudiera darle un consejo a mi yo de hace diez años, sin duda le diría que aprenda a ser flexible y a no tener miedo a los cambios. A lo largo de estos años he comprobado que nada permanece igual durante mucho tiempo: las empresas evolucionan, las tecnologías avanzan, los procesos se transforman y hasta las propias industrias viven giros completos que exigen readaptarse continuamente. Reconozco que al principio fue algo a lo que me costó acostumbrarme, y considero que es esencial en el mundo laboral actual en el que vivimos, ya que los cambios se producen con mayor rapidez que hace unos años.

Entender esto desde el principio me habría permitido vivir algunos cambios con menos incertidumbre y con más confianza en mi capacidad de adaptación.

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