Un café con… Cristina Rodríguez, Responsable de Sostenibilidad de Eroski

Un café con… Cristina Rodríguez, Responsable de Sostenibilidad de Eroski

Empack: Cristina cuéntanos un poco como es tu día a día en la empresa y que significa ser Responsable de Sostenibilidad en EROSKI

Cristina: Desde el Departamento de Sostenibilidad nos encargamos de desarrollar y aterrizar en la propuesta de valor al cliente la estrategia en sostenibilidad de EROSKI, que es una parte integral de la organización y recogen nuestros 10 Compromisos por la Salud y la Sostenibilidad. En concreto, trabajamos en la mejora de los productos, para que se produzcan de forma más responsable, el ecodiseño de los envases, la lucha contra el desperdicio alimentario, la orientación de nuestros procesos hacia un modelo de economía circular, la reducción de nuestra huella de carbono para avanzar en nuestro compromiso de neutralidad en 2050 y la tracción de nuestra cadena de valor para que también mejore en esos ámbitos. Otra de nuestras áreas de actividad es la relativa a la acción social y la solidaridad, como parte de nuestro compromiso con nuestro entorno. Anualmente canalizamos alrededor de 20 millones de euros, propios y de nuestros clientes, a iniciativas solidarias destinadas a ayudar a colectivos en situación de vulnerabilidad o que sufren alguna enfermedad, al cuidado del medio ambiente, y a la cooperación al desarrollo, entre otras causas sociales. Y, por último, también nos encargamos de las actividades de la Fundación EROSKI relacionadas con la formación al consumidor, por ejemplo con el Programa Educativo de nuestra Escuela de Alimentación, gracias al cual formamos a más de 100.000 escolares al año para que lleven una alimentación y hábitos más saludables y sostenibles.

Empack: Hemos visto que empezaste como técnica/consultora de medioambiente y años después diste el salto a Manager de Sostenibilidad, ¿Cómo fue esa transición entre ambas etapas? ¿Algún proyecto o reto que recuerdes con especial cariño?

Cristina:   EROSKI es una empresa que reconoce el talento interno y favorece el desarrollo profesional dentro de la propia organización. Por eso, poder evolucionar de técnica a Responsable de Sostenibilidad fue un honor y un reto a partes iguales. Me supuso ampliar la visión de la sostenibilidad de únicamente el medio ambiente a las otras dos dimensiones, especialmente la social, que además es muy gratificante a nivel humano por el impacto en el entorno que nuestras acciones solidarias generan. Por eso destacaría dos proyectos, uno social y otro ambiental. Por un lado, nuestro Programa Céntimos Solidarios, que facilita a nuestros clientes la donación de pequeñas cantidades al pagar con tarjeta en caja y ha supuesto canalizar 5,5 millones de euros desde 2020 para ayudar a más de 500.000 personas a través de 347 entidades sociales. Por otro lado, el proyecto de ecodiseño de los envases de nuestra marca propia. En 2018 nos marcamos unos objetivos ambiciosos de reducción del 20% de plástico convencional y alcanzar el 100% de reciclabilidad en 2025. Desde entonces, hemos analizado el envase de más de 3.300 productos de 400 proveedores distintos, hemos formado en ecodiseño a todos los técnicos comerciales de nuestra marca y participado en distintos proyectos de ecoinnovación. Gracias a las 300 acciones de mejora implantadas, ya hemos conseguido evitar más de 3.600 toneladas de plástico convencional al año y reducir un 15% el plástico convencional que en promedio contienen nuestros envases.

Empack: ¿Le darías algún consejo práctico a las empresas del sector del packaging para que puedan reducir su huella de carbono?

Cristina: En primer lugar, es imperativo prevenir en la medida de lo posible el consumo del material. Para ello debemos mejorar la ratio de continente frente a contenido del envase, siendo más eficientes en el diseño, y evitando los elementos superfluos que tengan un valor añadido mínimo desde la usabilidad o marketing del producto. En la misma línea, y aunque el sector lleva muchos años trabajando en ello, debemos seguir avanzando en el aligeramiento del envase, pero sin perder de vista su reciclabilidad. A veces optar por soluciones más ligeras nos lleva a incorporar multicapas de difícil reciclado posterior. Por eso, debe haber un equilibrio entre ambas necesidades. Un menor peso de material, además de reducir el consumo de recursos, también reduce el impacto en el transporte y, por tanto, la huella de carbono en la logística del producto. Asimismo, debemos incorporar cada vez más materiales de origen reciclado o renovable en los envases. Aquí el gran reto será para los que requieran contacto alimentario, ya que actualmente es muy limitada la cantidad de material reciclado apto para esos usos disponible en el mercado. Por ello, es clave para el sector del packaging los avances que se den en el sector del reciclaje. Necesitamos que el proceso de recuperación de materiales sea óptimo, y eso pasa por renovar e innovar en las instalaciones de separación y tratamiento y potenciar la utilización de materiales secundarios de nuevo en envases o en otras aplicaciones de valor.

Empack: ¿Crees que encuentros como Empack ayudan en la concienciación sobre la sostenibilidad?, ¿De qué manera?

Cristina: Desde luego, porque permite conocer los grandes retos que afronta el sector para avanzar hacia un modelo de economía circular y presentar soluciones punteras en materia de envases. Nos da la posibilidad a las empresas de acercarnos a las mejores prácticas de la cadena de valor y entrar en contacto con proveedores de soluciones adaptadas a nuestras necesidades.

Empack: Finalmente, si tuvieras que darle un consejo a la Cristina de hace 5 años, teniendo en cuenta los cambios imprevisibles a los que nos hemos enfrentado en estos últimos años, ¿Cuál sería?

Cristina: Creo que, si le contara a mi yo de entonces todo lo que iba a venir en relación con la sostenibilidad en cuanto a regulación y exigencias del propio mercado y la sociedad, no me creería. Pero mi consejo sería que se apoyara en los valores de EROSKI para conseguir perseverar siempre ante los retos que iban a venir: cooperar con el resto de departamentos afectados dentro de la organización y con el resto de grupos de interés, como administraciones, clientes, entidades sociales, etc., porque la adaptación a los cambios requiere de la colaboración de todos; participar activamente tanto interna como externamente para conseguir soluciones sostenibles en el amplio sentido de la palabra: económicamente viables y ambiental y socialmente beneficiosas; no tener miedo a innovar y ser disruptiva ante la magnitud de los retos a afrontar;  y todo ello desde la responsabilidad social y ambiental y el compromiso con los consumidores, que es lo que nos mueve a mejorar cada día.

UN CAFÉ CON CRISTINA RODRÍGUEZ, RESPONSABLE DE SOSTENIBILIDAD DE EROSKI

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